A unos días de su estreno, Joker es quizá la película más esperada de la temporada. En gran medida, gracias a las magníficos comentarios que ha generado en los diferentes festivales en que se ha presentado y ganado, principalmente en Europa, ya que en Estados Unidos y Canadá la cosa es diferente.

Desde el trailer y ahora con los comentarios de prensa, sabemos que el encanto del film radica en la verosimilitud de su personaje, pues éste, a diferencia de los cómics y de sus antecedentes cinematográficos, no debe su locura a un accidente en ácido o un pasado truculento, sino al impacto que tiene la sociedad que lo rodea.
Ésto, sin duda, no ha pasado desapercibido para la autoridades estadounidenses, pues hace unos días la censura de facebook nos demostró su postura ante lo que han señalado como la mayor perdida del mundo: el incidente terrorista del 9/11, Además, la masacre de Aurora en 2012, donde Eagan Holmes, asesinó a 12 personas durante el estreno de The dark knight rises. Por este motivo es que ahora se han emprendido diferentes protocolos de seguridad en los cines para el estreno del filme. Para comenzar, se impedirá asistir disfrazado del personaje, por temor a que se repita el alegato de James Eagan, al decir que él mismo era Joker.
No olvidemos, también, que hace casi 2 meses, se sufrió la masacre de El paso, Texas, donde se pudo apreciar que alguien tomó muy en cuenta la xenofobia del presidente de los E.U. Ahora no sería sorpresivo que alguien se identifique con los ideales de un personaje dañado por la sociedad.
Como lo dijo Lacan al hablar sobre psicoanálisis «La verdad tiene la forma de una ficción» Este film apunta a alguien que está entre nosotros, gente que sólo necesita de un empujón para expresar su inconformismo ante el mundo, de una manera radical, violenta y muy probablemente de alguien que ya lo está haciendo. Quizá, la mejor ruptura de una cuarta pared.
«El arte es una mentira que nos hace ver la verdad» -Picasso.
