¡La muerte de la TV!… ¿sólo una ilusión?

Desde los maratones de “La rosa de Guadalupe” en YouTube hasta capítulos completo de “Los Simpson” o “Malcom el de en medio” en Facebook, parecería que la vida de la TV es inagotable.

Pese al constante incremento en el disgusto general por las tramas de la televisión abierta, en México al menos, no es un secreto que muchos de los capítulos de estas telenovelas son vistos por gusto propio en algunos medios digitales. Tanto así que ya han alcanzado fama internacional por lo malas, pero muy morbosas historias que se cuentan.

 Esto no es sino muestra de las necesidades y evoluciones que ha tenido este medio para poder adaptarse a un nuevo público que no necesita un televisor para acceder a la televisión. Y es que, aunque pareciera que ya nadie conecta un cable para poder disfrutar de su programación favorita, la nostalgia y la accesibilidad a internet, han logrado que casi cualquier persona con un smartphone tenga acceso a su producto televisivo favorito.

Pero no sólo es eso, sino que ahora, básicamente cualquiera puede aparecer en este medio, internet, es decir, (Central Cinema, por ejemplo) pues ahora la TV ha evolucionado y tiene canales de los más variados: Instagram TV, Facebook Watch, YouTube, Snapchat entre otros; en los cuales no sólo puedes observar sino también ser observado. Pareciera que ser humano está evolucionando para hacer de los medios audiovisuales una necesidad básica.     

Para culminar, ahora la programación en televisor es sólo una cuestión de gusto, pues en esta ya no hay transmisiones de calidad. Actualmente tenemos que pagar por un servicio que nos da lo que demandamos, y los tenemos en bonitas y variadas presentaciones: Netflix, HBO, Amazon prime, Blim, etc. La televisión por cable ha evolucionado y se ha olvidado de los cables, y además se ha vuelto horriblemente cara, pues no hay uno que te ofrezca todo lo que necesitas, sino que tienes que contratar cada uno por su cuenta. Incluso aunque a veces se cuenta con estos servicios de paga, ¿cuánto tiempo pierdes viendo videos de Facebook que seguro te sabes de memoria?

La televisión está más presente que nunca.

¡Se confirma nueva entrega de Matrix!

Así es, las Wachowski están de regreso y confirman que está en pre-producción la nueva entrega que ya tiene título provisional: “Project Ice Cream” protagonizada por Michael B. Jordan. Según cuenta el sitio DiscussingFilm.net la producción comenzará en 2020 y se estima que será estrenada en 2021.

Hace tiempo corría el rumor de que habría un reinicio por parte de Warner bros.; sin embargo, ahora se sabe que la 4ta entrega será una precuela en donde veremos a un Morpheus joven y protagonizado por Michael B. Jordan (Creed). De acuerdo al sitio de internet, la idea es olvidar la trilogía anterior para dar un mejor desarrollo de la trama. Además, se agrega al proyecto Hugh Bateup, director de arte de las primeras entregas.

Cabe mencionar que este año la cinta cumplió 20 años de su estreno, y es en esta es donde muchos conocimos al personaje del momento: Keanu Reeves. En este film interpretó al legendario Neo, quien sería el encargado de liberarnos de La Matrix, una inteligencia artificial que creo una realidad ideal en el cerebro de los humanos mientras ésta se alimentaba de su energía en un mundo pos apocalíptico.  

La pregunta es, ¿tendremos algún guiño a Neo? ¿aprovecharán la fama actual de Keanu Reeves?  No queda más que esperar para tener más noticias al respecto.

«Cómo entrenar a tu dragón»: un buen desarrollo de personajes.

Por Daniel Serrano Robles.

Me gusta la saga Cómo entrenar a tu dragón porque, a pesar de ser películas infantiles, me transmiten la sensación de que sus personajes maduran y se desarrollan… bueno, por lo menos los principales. Siempre es interesante ver cómo crecen: nos dejan ver más su personalidad y su complejidad, qué piensan y por qué piensan así, cómo se enfrentan y reaccionan a los problemas y a los dilemas, qué aprenden de todo eso y las cicatrices que se hacen en el camino.

Como creadores, no ha de ser fácil lograr ese desarrollo en unos cuantos minutos y que la audiencia “conecte”, que sienta empatía por un personaje. Siempre se agradece que se tomen el tiempo y le den la importancia necesaria como para que su historia signifique algo para alguien. Y eso es lo que me gusta de Cómo entrenar a tu dragón, que respetan a sus personajes y les tratan de una manera seria.

Cualquier película cuyo tono sea infantil tiene personajes memorables. El rey león, Kung Fu Panda, Madagascar, Toy Story los tienen, pero el caso de Cómo entrenar a tu dragón destaca de entre ellas. Claro, puede ser una cuestión de gustos, pero pienso que el desarrollo que tienen Hipo, Astrid, Chimuelo o Estoico es bastante realista, y eso es lo que me llama la atención, no por ser una película infantil dejan de tratar temas como la muerte, los prejuicios o la pérdida, no los evaden. Seguro hay películas mejores, pero, para los estándares del cine comercial, me parece un caso loable. Y eso es lo que me gustaría que otras películas, en términos generales, intentaran más. Que no sean escenas aisladas donde la construcción de la trama o el tema de la película lleve a un sentimentalismo barato.

Por ejemplo, la muerte de Mufasa en El rey león es emotiva, nadie lo duda, pero, si analizamos la película, Simba nunca lidia realmente con la muerte de su padre, parece no importar, le puede más su soledad y su miedo a asumir responsabilidades que tarde o temprano llegan antes que quedarse y encarar el problema. De igual manera, en Avengers: Infinity War, nos llega tanto la muerte de Peter Parker porque él y Tony Stark entablaron una relación casi de padre e hijo, no por una épica lucha con un trágico final; técnicamente, su muerte es resultado del fracaso de los héroes contra el inevitable Thanos por no tomárselo en serio.

En cambio, Hipo y compañía afrontan los problemas de otra manera porque tienen otra dimensión. Digo, sé que son vikingos y podría ser una versión ligera de Game of Thrones, pero eso no le quita mérito. Hipo se las ha visto negras: su mejor amigo mató a su papá, aún era pequeño cuando perdió una de sus piernas, varias veces ha tenido que echarse la aldea en los hombros para que su pueblo salga adelante, debe elegir entre la felicidad de su amigo o retenerlo como mascota. Y es entonces cuando sale su carácter, vemos cómo madura, toma conciencia y decisiones, y claro, llora porque la vida es dura, pero no se lamenta, así es esto, sigue adelante. Eso, creo, es un buen desarrollo de personajes.

¿Por qué nos divierte tanto la depresión?

Cientos de notas y posteos en las redes sociales recientes se han dedicado a señalar el tema de la depresión como una enfermedad moderna, un padecimiento que muchos viven y pocos tratan. Lo retratan como algo grave, y lo es. Sin embargo, ¿han notado que los personajes deprimidos son aquellos que nos ocasionan más gracia?

Puede que esté mal mi diagnóstico, porque que quede claro que no soy ninguna psicóloga ni profesional de la salud mental. No obstante estas mismas notas mencionan que algunos de los síntomas principales de la enfermedad mencionada son: estado de ánimo irritable, dificultad para conciliar el sueño o exceso de él, sentimientos de inutilidad y odio hacia si mismo, perdida de placer en actividades y sentimientos de desesperanza; entre otros.

¿No les suena familiar? Pues a mí sí, y no necesariamente porque los experimente sino porque son sorprendentemente comunes en varios de los personajes de mis series favoritas. Series que podrían ser catalogadas como comedia pero cuyos protagonistas simplemente son sujetos terriblemente conflictuados, adictos y en depresión.

¿No me crees? bueno, qué me dices de Rick Sánchez de «Rick and Morty», es un científico brillante pero que pasa el tiempo odiando al mundo y a sí mismo, ahogado en alcohol y evadiendo su realidad. Y ni siquiera me hagan empezar con el mismo Morty. Junto a ellos tenemos también a BoJack Horseman, quien es un caballo claramente deprimido y con serios problemas de adicciones.

¿Aún no me crees? bien, la serie de SyFy «Happy!» también tiene como protagonista a un ex policía alcohólico y que no puede hacer nada con su vida, tiene graves problemas de irritabilidad con el mundo y no consigue mantener una relación con nadie debido a su inestabilidad. Sin embargo, su humor negro y la violencia sin sentido del programa lo hace parecer cómico, casi agradable.

Vaya, no digo que los shows en particular sean malos, de hecho a mi me gustan bastante; empero creo que es necesario señalar ese aspecto ¿desde cuándo nos da tanta risa la inestabilidad mental ajena? ¿hemos caído en una especie de insensibilidad hacia el otro a causa de la comicidad de la depresión? No lo sé.

¿Lograste pensar tú en algún otro personaje deprimido?

Keanu Reeves directo al MCU

¡Así es! Se ha confirmado que el actor del momento está en charlas desde hace algunos días para encontrar un papel perfecto así como el momento adecuado para entrar en la siguiente fase de este monumental universo.


Ha sido el mismo Kevin Feige, director de Marvel Studios, quien ha revelado esta información en una entrevista en el portal ComicBook:

Hablamos sobre esto con Keanu Reeves. No sé cuándo, si es que ocurre, incluso no sé si alguna vez se unirá al UCM, pero tenemos muchas ganas de encontrar la manera correcta de hacerlo.

Kevin Feige

Recordemos que esto ya ha pasado con el siguiente estreno de la casa de las ideas; ´Spider-man: Far From Home´, en la cual hace su debut el actor Jake Gyllenhaal , quien se unió después de varias platicas con Marvel estudios hasta encontrar un papel adecuado para él, siendo ahora el encargado de interpretar a Misterio.   

Sin duda es un paso más para este gran actor que está teniendo uno de sus mejores años con su papel como John Wick, su participación en ´Toy Story´ así como su aparición en ´Cyberpunk 2077´ y ´Quizás para siempre´.

El riesgo de lo normal… el cine de superhéroes

Cine Superhéroes

Por Daniel Serrano

El cine de superhéroes se ha vuelto algo normal en muchos sentidos… y eso me incomoda. Los superhéroes no nacieron en el cine, salieron de los cómics, sería ingenuo omitir el dato. Antes, hablar de comics era algo extraño: un ambivalente estigma y motivo de identificación. Hoy es algo más común, más aceptable porque los superhéroes pasaron de un nebuloso mundo —geek, friki, otaku, nerd, gamer— al mainstrem, a la cultura popular, a lo normal. Mi paso por los cómics fue bastante efímero; sin embargo, recuerdo con cariño y emoción las tramas y los diferentes personajes de cada historieta.

Lo que me gustaba de los superhéroes cuando empecé a leer comics era el tono épico de sus tramas: sus habilidades y capacidades, el riesgo que debían enfrentar; vamos, el mundo podía irse al carajo y sumirse en la destrucción si no ponían empeño suficiente. Y ese carácter épico se reflejaba en cada línea de diálogo, cada imagen, cada página era una maldita angustia por saber qué iba a pasar después. Todo era especial porque tenía la sensación de que había algo importante dentro de esas páginas. Y por eso es que me preocupa que el cine de superhéroes se esté convirtiendo en algo normaloide.

Me da la sensación de que esa importancia se ha diluido en las películas. Quizás es un visión nostálgica y paranoica, pero al ver que tantas películas repiten la misma fórmula generan la ilusión de que la repetición banaliza su mensaje. No lo sé, empiezas a ver tantos efectos especiales, técnicamente buenos y cada vez mejores, pero es tanto de lo mismo que ya lo ves con cara de “meeeh”.

Todo género que ha probado el éxito se satura, y, periódicamente, se reinventa. Le ha pasado al cine de acción, al de terror, al de la ciencia ficción y al de la fantasía. Probablemente la vaya a pasar lo mismo al de los superhéroes; vamos, no es la muerte del género. Hace algunas semanas, el afamado cineasta y guionista Quentin Tarantino criticaba la excesiva producción de este género y, aún más importante, su falta de originalidad por la tendencia a hacer adaptaciones o remakes. Y tiene razón. Lo atractivo es lo visual, del resto ni hablar: los personajes son cada vez más “humanos”, no un modelo a seguir; su apariencia ya no es estrafalaria, incluso va a la moda; los villanos ya no son una amenaza y enfrentarlos no parece riesgoso, ahora son terroristas que se enfrascan en juegos de policías y ladrones; los daños ya son colaterales, nada importa demasiado.

Quizás es un reflejo natural de lo que vivimos y de lo somos, y eso es lo que me incomoda, me preocupa el costo de que lo especial se vuelva normal, para bien, pero, sobre todo, para mal.

Bienvenidos a Central Cinema

Un beso a la luz de la luna, un baile a la orilla del acantilado, un último abrazo al mejor amigo… a lo largo de sus décadas de existencia el cine nos ha regalado miles de momentos inolvidables.


Es por ello que en agradecimiento a todo lo que cientos de directores, actores, guionistas y productores nos han regalado decidimos dedicar este espacio para aplaudir, criticar y comentar las grandes y pequeñas producciones.


Bienvenido a Central Cinema
… el sitio en donde todos los géneros se cruzan, las buenas películas permanecen y las no tan buenas emprenden viaje. Somos la central donde cada producto audiovisual puede encontrar un lugar donde ser apreciado. Un sitio de reflexión, análisis y crítica.


Así que si ya nos conocías, qué gusto tenerte de regreso y si no, esperamos que te unas a nuestro amor al séptimo arte. Aquí comienza lo bueno…